Fuertes y fronteras

0,97  Sin IVA

Con la reconquista, castillos, órdenes militares cristianas y caudillos musulmanes son símbolos del poder y la guerra

Duración: 7’ 30”  ALQUILERDispone de 48 horas para ver el vídeo las veces que quiera

☛ En esta época de sobrecarga mediática y amnesia instantánea, su influencia al compartir este contenido es mucho más poderosa que cualquier campaña

Descripción

Con el avance de la reconquista cristiana, los fuertes y fronteras encarnan unos tiempos duros e inseguros. En la Cora de Tudmir castillos, órdenes militares cristianas y caudillos musulmanes son símbolos del poder y la guerra.

La alcazaba, una auténtica ciudadela fortificada, era la sede del poder político y militar. Aquí reside el gobernador con sus administradores y los soldados de su ejército. En el mismo lugar donde hoy se levantan los edificios del Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y Gobierno Civil –en la ciudad de Murcia–  los árabes construyeron su alcázar.  Ha pasado el tiempo, sin embargo, los centros de poder siguen en el mismo sitio. 

Con el avance de la reconquista, las tierras de la Cora de Tudmir en el sureste español se convierten en lugar de paso. Atrapadas entre los poderosos núcleos musulmanes de Valencia y Al-Andalus, y la pujanza de los reinos de Castilla y Aragón. Convertida en tierra de fronteras, la Cora de Tudmir se verá sometida a una intensa actividad militar. Poco a poco, la fuerza creciente de los cristianos irá debilitando la resistencia de los musulmanes.

Los fuertes y fronteras se convierten en la bandera de dos mundos y dos culturas enfrentadas a muerte 

En 1243, el tratado de Alcaraz pone fin al próspero período de dominación musulmana en tierras de la Cora de Tudmir. Pero termina en un desastre por el pago excesivo de tributos y trato desigual al que son sometidos los vencidos. La población se subleva y después emigra hacia el cercano reino de Granada y el norte de África. Las tierras de la antigua Cora de Tudmir se despueblan.

Para la defensa del territorio, los reyes cristianos se ven obligados a llamar en su ayuda a las órdenes militares. Ellas son el brazo armado de la conquista. Así, las tierras del sureste se convierten en frontera de dos mundos y dos culturas enfrentadas a muerte.  Este brutal enfrentamiento seguirá durante doscientos años. Tras la conquista cristiana esta zona de frontera no es más que un grupo de castillos y torres perdidos en el monte.

Los fuertes y fronteras se convierten en la bandera de una tierra vacía que ve morir una época. Y mientras muere soporta los dolores y las angustias del parto de una nueva era que pugna por nacer.

Ampliar información aquí      

También te recomendamos…

Fuertes y fronteras
0,97  Sin IVA