Los alimentos pueden cambiar nuestras vidas. Cuando nos sentamos a la mesa, la función de los nutrientes que tienen los alimentos que comemos es construir un cuerpo sano. Si tomamos alimentos degradados, es muy probable que carezcan de los nutrientes necesarios. Y esos alimentos degradados nos degradan y merman nuestra salud. De modo que la salud o su ausencia y nuestra calidad de vida, en esencia, depende de la calidad de los alimentos que ponemos en la mesa, del agua que bebemos y del aire que respiramos. La salud se esta deteriorando en el llamado mundo desarrollado. Cada año unos 3,4 millones de personas obesas o con sobrepeso mueren en el mundo, y su coste anual supera los 3 BILLONES de euros. ¿Quién se esta beneficiando? En la producción de alimentos hay personas que están ganando auténticas fortunas produciendo y vendiendo alimentos que pueden estar autorizados, pero no son saludables.